Inicio
 
Entradas anteriores
Imagen de portada
CASI SIEMPRE EN PRIMAVERA

 

Una semana al año, los cristianos recuerdan la pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret. Y lo hacen, en la mayoría de los casos, de forma discreta, casi íntima.

Por su naturaleza, poco tienen que ver estas celebraciones de los seguidores de Jesús con esas otras multitudinarias que se organizan y promueven en la sociedad de hoy.

Para un observador atento y sin especiales prejuicios, las principales solemnidades cristianas terminan siendo demasiado austeras, excesivamente ordenadas, incluso aburridas.

Por el contrario, ese mismo observador constata, sin apenas esfuerzo, el bullicio, la desinhibición, la alegría espontánea y el apasionamiento extático que experimenta la multitud cuando asiste, por ejemplo, a un macroconcierto, a un evento deportivo importante o a una manifestación que desfila festivamente por las calles mientras reclama derechos.

Pero ¿podrían celebrar así los seguidores de Jesús la muerte ignominiosa que sufrió su líder hace dos milenios? ¿O más bien necesitan esforzarse cada año para crear las condiciones de posibilidad que permitan celebrar dicho misterio? Un misterio, no obstante, que invita a quienes participan a adentrarse en el inexplorado territorio donde cada uno puede atisbar esa extraña victoria sobre su muerte.

En un territorio tan extraordinario, la celebración habrá de seguir sin otras reglas. Reglas transfiguradas.

[Detalle de la imagen que decora la cubierta del libro de Olivier ClémentLa alegría de la resurrección. Debajo, fotografía de Nikolái Berdiáiev, autor de Contra la indignidad de los cristianos, que apareció en marzo de este año 2019.]


Imagen de portada
A MENUDO LA REALIDAD SUPERA LA FICCIÓN

 

Cualquier historiador o novelista que se precie, y si además se ocupa de la Antigüedad, terminará por escribir sobre la sorprendente llegada a Roma de las extrañas creencias galileas en el siglo I. Cuenta Tácito que «aquellas supersticiones eran dañinas no solo por haber irrumpido en la tierra de los judíos, origen de dicho mal, sino también por haber alcanzado la Urbe, donde confluyen y se acogen las prácticas más deleznables y vergonzosas venidas de todas partes del mundo» (Anales XV, 44, 2).

Es cierto que Galilea no era un lugar tan aislado como podría suponerse; de hecho, por sus tierras atravesaba la famosa Vía Maris, que desde la Antigüedad unía Egipto con Mesopotamia. Es cierto también que sus habitantes comerciaban tradicionalmente con la rica Fenicia, y que las poblaciones junto al pequeño lago de Genesaret florecían gracias a la industria y al intercambio. Pero que el nombre y las ideas de uno de sus habitantes anónimos corrieran de boca en boca incluso en Roma, apenas transcurridos unos pocos años de su muerte ignominiosa, era ciertamente un misterio.

Además, que hubiera ya ciudadanos romanos que, sin dejar de ser fervientes judíos, aceptaran llevar cadenas por ser sus seguidores y no tuvieran miedo de perder la vida por urgir a sus compatriotas a reconocerlo como un dios, acrecienta el misterio.

Uno de aquellos celosos incondicionales, de nombre latino Paulo, apeló al César durante un juicio en Cesarea, de modo que el procurador no tuvo más remedio que enviarlo preso a Roma. Allí empieza esta historia.

Pero el viaje que un día comenzó en Galilea no tiene ahí su final.

 

[Detalle de la imagen de portada del libro de Gerd TheissenEl abogado de Pablo, recientemente publicado en Ediciones Sígueme. Debajo, crismón que decora la cubierta de su exitosa novela La sombra del Galileo.]


Imagen de portada
DIÁLOGOS DE PASIÓN

Durante cuarenta días los cristianos se preparan cada año para celebrar la gran fiesta de su fe.

Durante tan singular cuarentena son numerosas y variadas las manifestaciones culturales que han surgido a lo largo de la historia, y que tienen como motivo de inspiración los últimos días de la vida de Jesús de Nazaret.

Hay lugares en que aquellos acontecimientos se rememoran sobriamente en el interior de los templos; otros, en que se escenifican al aire libre gracias a la colaboración de actores anónimos que dan voz a textos medievales y modernos; otros más, en que los cortejos procesionales recorren calles y plazas movidos por la música, el silencio y el fervor suscitado por las imágenes.

Pero si algo tienen en común las jornadas cuaresmales es que recuerdan a creyentes y personas de buena voluntad que el sentido de la existencia jamás se descubre en la soledad individualista, sino en el diálogo que surge misterioso cuando se acompaña a aquel que hace dos mil años fue llevado hasta el Gólgota para sufrir la muerte de los indefensos.

Un diálogo que cada año, en las puertas de la primavera, retorna para que el hombre no olvide lo verdaderamente esencial de esta vida.

[Detalle de la cubierta de Diálogos de Pasión, obra que acaba de ver la luz, en edición aumentada, en Ediciones Sígueme. Debajo, fotografía de José Luis Martín Descalzo, su autor.]


Imagen de portada
MERTON

 

La figura del escritor y activista Thomas Merton se encuentra revestida de un aura de romanticismo.

Nacido a comienzos del siglo XX de madre estadounidense y padre neozelandés, formado en las universidades de Cambridge y Columbia en Nueva York, considerado un referente por su sensibilidad estética y cosmopolitismo, Merton ganó justa fama por su compromiso con las causas importantes del hombre contemporáneo.

Para este poeta, el hogar es el mundo. Y más si cabe desde que ingresó en el monasterio trapense de Getsemaní (Kentucky) en 1941.

Aquellos años de noviciado, que desembocaron en su ordenación sacerdotal en 1949, estuvieron marcados por los desastres de la Segunda Guerra Mundial y su estela de violencia, odio y deshumanización.

Nada, ni el mundo ni las personas, volverían a ser lo mismo. La interioridad y el pacifismo ‒hasta cierto punto ingenuos‒, la universalidad y la concordia ‒quizá demasiado idealizadas‒, dejaron en Merton una huella indeleble.

Hoy nada es igual. Pero tampoco el futuro puede construirse desde la dictadura de lo tangible. Y menos aún sin verdadera espiritualidad.

[Fotografía de Thomas Merton con el hábito de monje trapense. Debajo, detalle de la cubierta de su libro Curso de mística cristiana en trece lecciones, recientemente publicado en Ediciones Sígueme.]


Imagen de portada
EL PRIMER LIBRO DEL AÑO

El nuevo año se abre en Ediciones Sígueme con la publicación del libro La fenomenicidad de Dios, del reconocido teólogo y filósofo Jean-Yves Lacoste.

A lo largo de nueve ensayos, el pensador francés aborda cuestiones de suma trascendencia para el futuro de la sociedad y de la Iglesia. Mientras que en el mundo parecen dominar las ofertas de paraísos virtuales (en un canto del cisne de ideologías materialistas que aseguran que el futuro será mejor), la búsqueda de la verdad lucha trabajosamente por huir de las simplificaciones indoloras que imponen las modas.

En estos nuevos trabajos filosóficos de Hércules, el lector se topa a menudo con el pensamiento de Kierkegaard, que proféticamente se opone a Heidegger y sus entes apresados en el espacio y el tiempo.

Y puesto que el objetivo último de todo pensar es pensar bien, nadie tiene derecho a excluir a Dios de este esfuerzo, a no ser que en realidad tema traspasar esa frontera antiquísima que introduce en el territorio de lo sagrado, donde mirar cara a cara al misterio supone arriesgarse a ser reducido a cenizas.

Pocos son hoy capaces de incorporar categorías nuevas al pensar filosófico. En este sentido, uno de los méritos de Lacoste consiste en tomar en serio la liturgia, que nada tiene que ver con el happening o con la arqueología, sino con ese ámbito comunitario en el que tiempo y espacio quedan en suspenso para anticipar en el presente la definitiva resurrección de la carne.

[Paisaje de José María de la Torre. Debajo, cabeza de hombre de Leonardo Da Vinci, logotipo de la colección Hermeneia, donde Jean-Yves Lacoste ha publicado Experiencia y absoluto La fenomenicidad de Dios.]


Imagen de portada
ANHELOS DE PLENITUD

 

Termina un año y comienza otro nuevo.

Durante algunos días flotará en el ambiente el nerviosismo que rodea a todo estreno, tan parecido al que se experimenta cuando se está a punto de abrir un regalo.

Y es que el inicio del año nuevo suscita un irrefrenable deseo de paz y felicidad en el interior de los hombres.

Frente a la monotonía casi mecánica de la existencia, el nuevo año recuerda que el futuro no está determinado y que el caos no tiene la última palabra.

Asimismo, frente a la tentación de abandonarse en la fantasía de lo imposible y de imaginar virtualmente mundos que no existen, el nuevo año llama a asumir el realismo de lo posible y a construir aquí y ahora el mejor de los mundos junto con quienes viven este momento de la historia.

 

[Imagen de santo copto que aparece en la portada de Santoral, de Jorge Sans Vila. Debajo, detalle de la cubierta de Curso de mística cristiana en trece lecciones, de Thomas Merton, recientemente publicado por Ediciones Sígueme.]


Imagen de portada
UN NARRADOR A LA ALTURA DE UNA HISTORIA ASOMBROSA

 

Muchos han sido los que han tratado de contar la vida de Jesús de Nazaret; infinitas las perspectivas y muy diversas las ópticas. Tal vez por esta razón sea tan difícil recomendar un libro que concite un mínimo de consenso sobre este controvertido personaje.

A pesar de todo, desde hace dos milenios no han dejado de leerse los cuatro relatos biográficos sobre Jesús que recoge la Biblia. También hoy los seguidores de este galileo universal se reúnen cada domingo para escuchar en sus asambleas litúrgicas algún pasaje seleccionado, que este nuevo año corresponde al evangelio de Lucas.

Según la tradición, Lucas es el tercero de los evangelistas, al que anteceden Mateo y Marcos, y le sigue Juan. La tradición asegura que fue colaborador del apóstol Pablo en la ciudad de Colosas (actual Turquía), y da a entender que era médico. Lo cierto es que, al margen de su identidad y su profesión, Lucas ha pasado a la posteridad como un extraordinario narrador.

Tener la posibilidad de escuchar hoy, casi dos mil años después de ser escrito, el relato lucano de la historia de Jesús es prueba evidente de que la verdadera literatura no tiene edad. Pero si además las páginas que se proclaman tienen la pretensión de exponer con orden y rigor acontecimientos de carácter salvífico, nadie que se acerque a ellas permanecerá indiferente. A no ser que con premeditación se fuerce a rechazar esa parte de sí mismo que se resiste a desaparecer.

 

[Imagen de cubierta del libro de Bruce LongeneckerLas cartas perdidas de Pérgamo, novela en la que Lucas es protagonista. Debajo, François Bovon, uno de los grandes comentaristas de El evangelio de Lucas.]


Imagen de portada
LA TRAMPA MORTAL DE LA SOCIEDAD TRANSPARENTE

En el Occidente más desarrollado, todo parece invitar a la transparencia. Los dispositivos electrónicos, las pantallas y los teclados, las nuevas formas de comunicación y de relación empujan a los individuos a convertirse en fuentes permanentes de noticias. De hecho, no pocas personas dedican gran parte del día a saber de la vida de los otros y a mostrar la suya sin prácticamente límite alguno, salvo el que determina la ley.

En semejante contexto, el pudor se considera una penosa lacra del pasado que debe desterrarse a toda costa, pues impide que cada uno pueda ser él mismo y tome las decisiones que considere más oportunas sobre su modo de vivir, de vestir, de sentir, de divertirse, de creer o no creer en algo. Y es que ‒se piensa‒ nada ataca tanto a la espontaneidad como el pudor.

Pero ¿y si el pudor nada tuviera que ver con los usos y las costumbres, es decir, con las normas morales, y fuera más bien la última barrera que protege la propia libertad? ¿Y si se tratara en realidad de un misterioso «mecanismo antropológico» que sirve para contener y modular las propias emociones, para expresarlas y exteriorizarlas de un modo que no cause daño a uno mismo y al otro? En ese horizonte de comprensión, el pudor se convierte en la forma más delicada de respeto hacia el prójimo y en salvaguarda de la unicidad, peculiaridad e irrepetibilidad de cada individuo.

Una sociedad que no protege con sus leyes la intimidad de sus ciudadanos ‒y especialmente de sus adolescentes y jóvenes‒ estará favoreciendo consciente o inconscientemente la instrumentalización y manipulación de sus miembros por aquellos que controlan la información y el dinero. En este sentido, jamás como hoy el pudor se ha convertido en esa alarma que avisa al ser humano de la necesidad de proteger su conciencia contra toda transparencia despersonalizante.

[Imagen que decora la portada del libro El pudor. Un espacio de libertad, de la médico psiquiatra Monique Selz, recientemente publicado en Ediciones Sígueme. Debajo, fotografía de la autora.]


Imagen de portada
LA MUJER Y LA TEOLOGÍA

 

El 20 de septiembre pasado, la teóloga alemana recibió la noticia de la concesión del premio de teología 2018 que concede la Fundación vaticana Joseph Ratzinger - Benedicto XVI.

Experta en san Buenaventura, Marianne Schlosser es en la actualidad docente de teología espiritual en la Facultad católica de la Universidad de Viena. Asimismo, desde 2014 forma parte de la Comisión Teológica Internacional, responsabilidad para la que fue nombrada por el papa Francisco.

Este premio, considerado el «Nobel» de la teología, reconoce una rigurosa investigación teológica. Igualmente destaca el importante papel que en los últimos decenios están jugando las mujeres en la enseñanza crítica de la teología en el ámbito universitario.

Si ya Juan Pablo II hablaba en su carta apostólica Orientale lumen (1995) de la necesidad que tiene la Iglesia de respirar con los pulmones de Oriente y de Occidente, tanto más se necesita que hombres y mujeres piensen juntos la fe cristiana en la situación actual.

 

[Fotografía de Marianne Schlosser, autora de Teología de la oración (Sígueme 2018), primer libro publicado en español de esta autora.]


Imagen de portada
BIBLIA E INTERPRETACIÓN

 

En el viejo libro del Apocalipsis se describe al vidente observando un rollo escrito por el anverso y el reverso. Pero los numerosos sellos le impiden acceder al texto, del que solo algunas palabras se aprecian en las esquinas.

La escena le recuerda al intérprete que primero ha de conocer la técnica para abrir el libro lacrado sin alterar su contenido. Seguidamente tendrá que desenrollarlo con delicadeza, pues el respeto amoroso al mensaje es el único medio para que el texto desvele su verdadero sentido.

Una vez desplegado el rollo, el vidente lo acerca a su boca y comienza a masticarlo sin prisas. Necesita comprobar su consistencia, su estructura, su sabor, la composición mineral que determina su originalidad y unicidad.

El lector se sorprende de la dulzura que inunda su boca y sacia.

De pronto, un creciente amargor invade sus entrañas. Comprende, inquieto, que el libro resulta difícil de asimilar. El desagrado que experimenta testimonia la distancia insalvable que existe entre el mensaje y el oyente, entre la verdad divina y su encarnación concreta en el individuo que se esfuerza por hacerla suya cada día de su existencia.

 

[Imagen de un antiguo grabado que representa a Orígenes de Alejandría en su escritorio. Debajo, Peter W. Martens, autor de Orígenes y la Escritura. Vocación exegética y hermenéutica bíblica, obra publicada recientemente por Ediciones Sígueme.]


Página: 1 2345678910 | Siguiente »
 
Biblia
Teologia
Humanidades
Espiritualidad
Biblia
Teologia
Humanidades
Espiritualidad
EDICIONES SÍGUEME
C/ García Tejado, 23-27 - 37007 - SALAMANCA (España) - Tel. (+34) 923 218203 - Fax: (+34) 923 270563
Cerrar

Política de Cookies

Esta Política de Cookies es parte integrante de las Condiciones Generales y la Política de Privacidad. El acceso y la navegación en el sitio, o el uso de los servicios del mismo, implican la aceptación de las Condiciones Generales (y por tanto de la Política de Privacidad y Política de Cookies). Por favor, léelas atentamente.

¿Qué es una Cookie?

Las cookies son archivos que contienen pequeñas cantidades de información que se descargan en el dispositivo del usuario que se utiliza cuando visitas un sitio web. Su finalidad principal es reconocer al usuario cada vez que accede a www.sigueme.es y nos permite, además, mejorar la calidad y la usabilidad de nuestra web.

Las cookies son esenciales para el funcionamiento de Internet; no pueden dañar el equipo/dispositivo del usuario y, si se encuentran activadas en la configuración de tu navegador, nos ayudan a identificar y resolver posibles errores de funcionamiento de www.sigueme.es.

Tipos de Cookies

Hay diferentes tipos de cookies. Todos ellos trabajan de la misma manera, pero tienen pequeñas diferencias:

  1. Cookies de Sesión. Las cookies de sesión duran solamente por la duración de tu visita y se borran cuando cierras el navegador. Su finalidad principal es identificar el tipo de dispositivo, apoyar la seguridad del sitio web o su funcionalidad básica. No contienen información personal que nos permita identificar a una persona.
  2. Cookies Persistentes o Permanentes: Se almacenan en el disco duro del dispositivo y nuestra web las lee cada vez que realizas una nueva visita a www.sigueme.es; posee una fecha de caducidad o expiración determinada, cumplida la cual la cookie deja de funcionar. Nos permiten identificar tus acciones y preferencias, analizar las visitas y nos ayudan a comprender cómo llegan los usuarios a nuestra página y mejorar nuestros servicios.
  3. Cookies de Funcionalidad: Permiten a www.sigueme.es recordar decisiones adoptadas por el usuario, como su login o identificador. La información que estas cookies recogen se anonimiza (es decir, no contiene ni tu nombre, dirección u otros datos).
  4. Cookies de Terceros. Las cookies de terceros son las cookies que instala un sitio web que no es el que estás visitando; por ejemplo, las usadas por redes sociales (como Facebook) o por complementos externos de contenido (como Google Maps). Además, algunas empresas de publicidad usan este tipo de archivos para realizar un seguimiento de tus visitas en cada sitio en el que se anuncian.
  5. Cookies Analíticas: Son cookies que tienen por finalidad el mantenimiento periódico y garantizar el mejor funcionamiento y servicio al usuario, recopilando datos de tu actividad.

Uso de Cookies por parte de www.sigueme.es

Mediante el acceso a www.sigueme.es aceptas de manera expresa que podamos usar este tipo de cookies en tus dispositivos. Si desactivas las cookies, puede que tu navegación por www.sigueme.es no sea óptima y algunas de las utilidades que dispone www.sigueme.es no funcionen correctamente.

Cookies propias

Con el fin de reconocerte y prestarte un mejor servicio, nuestro sitio utiliza cookies (pequeños archivos de texto que tu navegador almacena) propias. Las ventajas que conlleva la aceptación de nuestras cookies se traduce en un ahorro de tiempo. Asimismo pueden ser utilizadas también para reconocerte entre visitas sucesivas y así adaptar el contenido que se te muestra, para obtener información acerca de la fecha y hora de tu última visita, medir algunos parámetros de tráfico dentro del propio sitio, y estimar el número de visitas realizadas, de manera que podamos enfocar y ajustar los servicios y promociones de forma más efectiva.

Ninguna cookie permite que pueda contactarse con tu número de teléfono, tu dirección de correo electrónico o con cualquier otro medio de contacto. Ninguna cookie puede extraer información de tu disco duro o robar información personal.

COOKIES ESTRICTAMENTE NECESARIAS
Nombre Propósito
PHPSESSID Esta cookie se usa para establecer la sesión de usuario que visita www.sigueme.es

Cookies de Google Analytics

El sitio utiliza el servicio Google Analytics, que es prestado por Google, Inc., entidad cuya oficina principal está en 1600 Amphitheatre Parkway, Mountain View (California), CA 94043, Estados Unidos («Google»).

Google Analytics utiliza cookies para ayudarnos a analizar el uso que hacen los usuarios del sitio. La información que genera la cookie acerca de tu uso del sitio (incluyendo tu dirección IP) será directamente transmitida y archivada por Google en sus servidores de Estados Unidos. Google usará esta información por cuenta nuestra con el propósito de seguir la pista de tu uso del sitio, recopilando informes de la actividad del sitio y prestando otros servicios relacionados con la actividad del sitio y el uso de Internet. Google podrá transmitir dicha información a terceros cuando así se lo requiera la legislación, o cuando dichos terceros procesen la información por cuenta de Google. Google no asociará tu dirección IP con ningún otro dato del que disponga Google.

COOKIES ANALÍTICAS
Nombre Propósito
_utma
_utmc
_utmz
Estas cookies de Google Analytics generan un ID de usuario anónimo, que es el que se utiliza para hacer un recuento de cuantas veces visita www.sigueme.es el usuario. También registra cuándo fue la primera y la última vez que visitó la web. Asimismo, calcula cuando se ha terminado una sesión, origen de usuario y keywords.

Configuración del usuario para evitar Cookies

Desde Ediciones Sígueme S.A.U. y en cumplimiento de la normativa legal vigente, ponemos a tu disposición la información que te permita configurar tu navegador/navegadores de Internet para mantener tu privacidad y seguridad en relación a las cookies. Por ello, te facilitamos la información y enlaces a los sitos de soporte oficiales de los principales navegadores para que puedas decidir si deseas o no aceptar el uso de cookies.

Así, puedes bloquear las cookies a través de las herramientas de configuración del navegador o bien puedes configurar tu navegador para que te avise cuando un servidor quiera guardar una cookie:

  1. Si utilizas Microsoft Internet Explorer, en la opción de menú Herramientas > Opciones de Internet > Privacidad > Configuración. Para saber más visita http://windows.microsoft.com/es-es/windows-vista/block-or-allow-cookies y http://windows.microsoft.com/es-es/windows7/how-to-manage-cookies-in-internet-explorer-9
  2. Si utilizas Firefox, en la opción de menú Herramientas > Opciones > Privacidad > Cookies. Para saber más visita http://support.mozilla.org
  3. Si utilizas Chrome, en la sección de Opciones > Opciones avanzadas > Privacidad. Para saber más visita http://support.google.com/chrome/bin/answer.py?hl=es
  4. Si utilizas Opera, en la opción de Seguridad y Privacidad, podrás configurar el navegador. Para saber más visita http://www.opera.com/help/tutorials/security/cookies/